No la quemes… mejor riega tu parcela

El fuego ha sido usado por el hombre de manera ancestral y está muy relacionado a la agricultura desde tiempos remotos, pero…

A pesar de que el fuego en la agricultura se utiliza para preparar la tierra o para la cosecha en algunos productos difíciles como la caña de azúcar, una quema agropecuaria mal dirigida puede terminar en un incendio forestal.

Sin embargo, el uso del fuego en el sector agropecuario representa un riesgo por los daños provocados en la calidad del aire, la pérdida de biodiversidad y empobrecimiento de los suelos de cultivo.

Además, la quema de rastrojo reduce la masa microbiana que aprovecha los nutrientes, empeora la estructura del suelo y la infiltración de agua, haciendo que se pierda la mayoría del nitrógeno y nutrientes de la tierra como fósforo, potasio, calcio y magnesio.

En ese sentido se han presentado alternativas para evitar las quemas agropecuarias que además favorecen la conservación de los suelos y mejoran la producción. Así tenemos que en lugar de quemar la parcela para limpiarla de rastrojo lo podemos incorporar al suelo como cobertura para mantener la humedad.

Es importante que los agricultores sepan que existen procedimientos legales y técnicos que permite el uso del fuego en el sector agrícola, pecuario y forestal, pero debe haber un aviso oportuno a la autoridad municipal. Recuerda que las quemas controladas sólo se justifican por problemas fitosanitarios que no se puedan tratar de otra manera.

Con información de SADER

 

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