Agricultura protegida, otra manera de cultivar

Este sistema de producción permite controlar factores ambientales como la luz, temperatura, viento, granizo y plagas.

La agricultura protegida es aquella en la que los cultivos se encuentran resguardados con cubiertas plásticas, malla sombra u otro tipo de material que permiten tener un control de condiciones ambientales como la temperatura, humedad y luz.

Al tener dichas condiciones controladas, el productor puede proteger sus cultivos de fenómenos como heladas, lluvias, sequías o plagas; lo que previene la pérdida de estos y genera un aumento de la producción.

Esta manera de producir trae grandes beneficios como: ahorro de agua, generación de empleos, mayor disponibilidad de alimentos, productos con mayor calidad, un mejor control de la producción, la oportunidad de cultivar productos fuera de sus respectivas temporadas y mayores ganancias para los productores.

En México, algunos de los productos más producidos bajo este sistema de cultivo son el tomate rojo, fresa, pepino, chile, frambuesa, arándano y rosas.

SADER

1 comentario en “Agricultura protegida, otra manera de cultivar”

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