La Berenjena

Esta hortaliza, que en realidad es una fruta, contiene en su exótica piel un antioxidante que protege a las células de los radicales libres ralentizando el proceso de envejecimiento.

Los datos más antiguos establecen el cultivo de la berenjena (Solanum melongena) en el estado de Assam (al noreste de la India), Birmania y en China. En la Edad Media, entró a Europa por la España musulmana, desde donde se extendió su cultivo por los países cálidos del Mediterráneo.

La berenjena cuenta con una historia muy particular, pues es posible que por desconocimiento de cómo cocinarla o por utilizar especies no comestibles haya causado problemas digestivos, ganándose mala fama.

Afortunadamente, en la actualidad ha perdido su mala fama y ha ganado muchos seguidores, pues la berenjena goza de muchas propiedades, entre ellas, estimula el buen funcionamiento del hígado, disminuye los niveles de colesterol, además contiene vitamina E, antioxidantes y es un excelente diurético.

La berenjena siempre debe consumirse cocida; es una hortaliza muy versátil pues puede prepararse asada, salteada, horneada, frita, en puré, y hervida para consumir el agua.

En México anualmente se producen más de 184 mil toneladas de berenjena. Estados Unidos es nuestro principal comprador, el 80 por ciento del volumen que adquiere de berenjena procede de México.

Los principales estados mexicanos productores de berenjena son: Sinaloa, Yucatán y Sonora.

SADER

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